Agua clara,
gotas de lluvia
caen de los cielos
lavando la tierra ensangrentada,
tratando de borrar
la barbarie humana.
Desechos humanos
a diestra y siniestra
llenando el horizonte putrefacto
donde el odio ha hecho estragos.
Todo yace inerte.
esperanza fútil de cadáver.
El olor mancebo
de la pólvora y podredumbre
impregnan el ambiente
hasta lo más hondo
del metal ahumado,
de los troncos carbonizados,
de los gritos hendidos y desesperados
del que agoniza en soledad.
Las columnas de humo
cuales fantasmas negros,
el cielo oscuro,
la lluvia bajando
la tormenta incesante,
la desolación reinante.
¡Horror inmarcesible!
¡Lujuria de maldad!
Los hombres caídos como moscas
la noche macabra ha llegado ya.
Bolsas sin nombre
llevas al hombre.
El esperpento humano
divaga en la ciudad.
Mientras unos toman Whisky
en el campo los otros están.
Patética ironía
la triste sinfonía
en su tonada final,
la muerte, única beneficiada
de tanto horror y maldad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario