AMANTES
¿Acaso una tarde se parece a otra?
No hay dos días iguales
y dos horas exactas,
sólo hay días y hora
Ahora, por ejemplo
me quiero fumar un cigarro.
Tu llegas emparamada,
el agua te tiene toda húmeda,
afuera no deja de llover...
te quedas desnuda,
coges la toalla
secándote con ella el cabello.
Yo estoy en mi cama
leyendo un libro...
tienes frío
lo noto en tu temblor;
tal vez quieres un café
o introducirte conmigo
aquí en el lecho...
Te paras en la puerta
cubierta por la toalla,
te peinas, me miras,
humedeces los labios con la lengua
dejas tus manos descolgar
me observas sin decir nada...
¿Acaso este silencio
es preámbulo de amor?
Podía decir que te amo
sino estuviera loco por ti.
Sólo tengo ganas de fumar
y fornicar contigo
¿Degenerado?
Sí, tal vez lo soy, no lo niego.
Sólo deseo besar toda tu piel,
desgarrar todo tu ser
y llevarte al climax
una, otra y otra vez
que te sientas mujer
y de tu energía extraes
para que mañana al amanecer
tal vez olvides de partir
y volver con él.
Soy tu amante
hace tanto lo soy,
soy su amigo,...
y tu amigo,
pero beso mejor que él
¿No?
¿Por qué no nos conocimos antes?
Eras su esposa cuando te conocí,
eres su esposa
y mi amante.
Afuera aún llueve, tu estás desnuda,
te he abrazado, besado,
solo yaces callada
moviendo tus dedos por mi pecho,
recostando tu cabeza
casi al hombre derecho;
juego con tu pelo...
Ya es de noche,
hace frío y la lluvia ha cesado
mas no nos sentimos culpables
porque no creemos cometer delito
a pesar de tu comportamiento y compromiso
tendiendo la libertad de elegir
a alguien más amar,
pero somos amantes
que no sufrimos de culpa
aunque la sociedad nos juzgue.
Somos amantes
en esta tarde de invierno
y así hace ya tiempo.
Ahora lo haces,
te sientas a leer un poema,
del libro que leía cuando llegaste
o puede ser alguno que habré escrito,
sea en este día, sea en otro,
palabras sin sentido
que tal vez busquen un sin sentido
de mi razonamiento
que sabe que es ilegal amarte
pero te ama.
Todo “pero” borra lo anterior
no existe nada antes de un “pero”;
tu eres casada
“pero” somos amantes;
nuestra condición borra lo anterior,
tu compromiso ante la sociedad
y mi delito
que también es mi pecado.
Soy libre sin contratos
nada que me ate a nadie,
ni siquiera a ti,
puedo partir, volar
donde el viento me guíe,
y tú quedarías en este lugar
extrañándome tanto
porque te di libertad de amar,
sentir, ser mujer,
ya siendo casada
y posiblemente condenada
al eterno aburrimiento de tu hogar;
refugio santo de tu marido
tantas noches de invierno,
que en este día has olvidado
los compromisos adquiridos
con aquel que es tu esposo.
No te sientes culpable
de mancillar su reputación,
di de lo que has ganado
es lo que te hace libre
después de sentirte aprisionada
en una jaula que el torpemente
ha construido a lo largo del tiempo
tratando de darte amor.
No le odias,
peor ya no le amas,
sientes indiferencia con su presencia,
te da lo mismo que llegue o no,
ya no le celas como antes
no buscas su compañía
y si él te busca
sientes mis manso;
mas sigues con él
por contrato social aparentar
aquello que ni siquiera debería ser.
Te cansarás algún día
de él, o tal vez de mi;
de él te puedes separar
¿Pero quien te mantendrá?
A mí me puedes abandonar
y otro amante conseguirás
Bueno, pronto amanecerá;
afuera el frío ha carcomido
a la mano de vagos
tu y yo nos hemos amado
tantas veces como deseado.
Ya casi partirás
y con él volverás
¿Pero, será el silencio
el que quede?
¿Si siempre el silencio ha quedado?
No decir nada, en no comprometerse,
por eso nos amamos en silencio;
y ahora que ya vistes partes,
pero hoy no te alejarás
nunca más te irás,
será tu muerte a mis manos
junto con mis palabras en poemas
lo que deje en esta tierra...
Un poeta asesino
que se desnudo por placer
y te asesino para no perder...
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