JUGLAR ROMANTICO
Amante mía
tuve la fortuna y desventura
de prendarme de ti
de tu excelsa belleza
que no podré olvidar,
de tú aura atrayente
que me cautivó al instante,
de tú mirada inocente
ingenua, inquieta,
llena de vida,
de tú rostro soñado
que la realidad complaciente
osó mostrarme un día,
de tú cuerpo divino
que quemó mi piel
al rozar sólo tus manos de seda,
de tú sonrisa alucinante
destello de luna
que se grabó en mi pensamiento.
soy afortunado por lo mencionado
así la desventura provenga
porque otro tú corazón conquistó…
que la heredad que poseo
solamente letras sean mi equipaje
y de mi destino austero
sólo por el amor que te profeso
sean de escritor, poeta y bohemio
que no tiene donde caer muerto.
No importa que no me mires
y por mí no te desvele tú sueño,
que de tú amor
ni las migajas yo posea,
pues aún de la nada
mi corazón se obstinó
a amarte en silencio
lejos de donde tú estés,
tendiéndote grabada en la mente
ya que del recuerdo tuyo
seré fiel hasta la muerte.
Pueden pasar siglos
sin que vuelva a verte
tal vez no te encuentre más
y ese no será un obstáculo
para dejarte al olvido sin amarte.
No te podré nunca llorar
si nunca me has herido
más la nostalgia parecerá
recordando mi amor verdadero,
aunque yo sea especie en extinción
al transcurrir este siglo
sea el juglar romántico
que al hallar su doncella
sólo por una vez verla
daría la vida por ella.
Amante mía,
te amo,
nadie, ni siquiera tú
la distancia o el compromiso
van a obligarme a dejar
lo que por ti hoy voy sintiendo
así de tu amor
no sea merecido
o no reciba un suspiro.
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