viernes, 20 de agosto de 2010

LAS RAZONES DEL LOCO

Quisiera cantar

la triste pena de mi alma

pero el llanto lastimero

que me dejan tus migajas

lacera en las noches amargas,

y la sed abrazadora

la siento en mis pasos

de un hombre que ya está cansado,

que en su caminar lerdo

lleva el peso de los años...



Mis pasos tiemblan,

mi mirar es esquivo

no me siento seguro

si no es en la soledad de mi tumba

donde en sus tiesas paredes

el calor de un hogar destruido

me consuela en este martirio,

donde afligido

tu fotografía no se sostiene

entre mis manos

y las lágrimas como cascadas

se confunden con el frío

de la noche sin fin



Es el tormento del ser

que en su esquizofrénica mente

el delirio se apodera

de un cuerpo débil,

que está en el límite

de la razón y la sin razón

que en una mesura sin mesura

lo lleva de la cordura a la locura,

por sentir que aún ama

a un ser que se alejó

la mañana de cualquier día,

el último día

de cualquier mañana.



Si para amar

se debe estar loco,

para amar a un ser ya lejano

se debe estar en un manicomio,

y tu, si estás lejos

y no me amas,

y yo, si aún estoy cerca de mí

y te amo;

es azul el cielo

y la verde esperanza

de que mis labios besen

la suavidad de una nube

no se marchita con tu partida,

solo es una meta incumplida

porque soy aborto

de un mal parido ser

de tus entrañas de mujer,

que vio la luz cuando te besó

y lo más profundo del abismo

cuando tu corazón lo dejo...



No pido perdón,

no lo merezco;

no pido que me ames

si ya no me amas,

no voy a dejar de amarte

aunque el tiempo recorra distancias;

se secaron los mares,

un día después de que muera,

llorarás al verme en ataúd

mas no valdrá la pena;

estaré alegre, sonriente,

simplemente feliz

cuando ya no esté en mi habitación

pero sí debajo de cuatro paladas de tierra

en un rincón del cementerio

y olvidado al transcurso de los años

como lo has hecho tu por mí...



Sé que te encuentras lejos

y yo paso los días fumando

pero, ¿Qué te importará

saber lo que sucede al hombre

que más te ama?

Nada.

Sabes que no soy el mismo,

sólo soy un loco,

con la razón de la sin mesura,

la locura de la mesura,

y la sin razón de la locura;

confiado el día de ayer

con el de hoy...



Dicen que hablo sólo,

pero, no es verdad...

es que ellos no ven con mis ojos

lo que yo puedo ver;

tú, sentada en una silla

con tu cara bonita

y yo estrictamente

declamando mis versos para ti...



Dicen que le hablo a una silla,

y es que no te ven a ti

¡desnuda¡

impúdica, sarcástica e irónicamente

¡Desnuda!

Sentada en aquella silla...



Dicen que estoy loco...

loco por oír tu silencio

el cual me da de palos con tus ojos,

me golpea con tus labios

y se esquiva con tus manos...



y siguen diciendo que la cabeza

ya la perdí,

lo que pasa es que no la he

vuelto a encontrar...



y por último, también dicen

“ya creó su propio mundo”

no, eso no, sólo

vivo contigo, estando sin ti...

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