Que gran dolor siento en las entrañas
cuando hoy tengo que decirte adiós.
No sabes lo que me duele
en lo profundo de alma,
que quisiera emborrachar
mucho más que mi vida.
no es porque no te quiera,
sé que no me amas.
Decirte te amo,
es botar el tiempo
en la canea de la nostalgia,
y sentir que todo este tiempo
ya pasado solo fue perdido.
Te amo, y es burdo decirlo,
no sé ni porque lo menciono,
solo quiero decir palabras
que ya no tienen sentido,
solo quiero gritar
a los cuatro vientos
lo que mis lágrimas callan,
en su sórdido silencio.
No quiero marcar mi corazón
ya agrietado por amarte,
solo deseo partir
sin decir nada más,
sin suspirar pendejadas,
y olvidar todo lo que pasó
ya que no fui nada para ti,
a pesar de que lo fue todo para mí
sin poseer nada en mis manos;
y es duro saber que solo fue así.
No deseo llorar hoy,
pero no lo puedo evitar;
no puedo besarte
y no lo puedo aguantar.
Es que me dueles en el alma
más que mi propia muerte
más que cualquier cosa
en este maldito mundo.
No conozco la alegría
tengo grabadas tristezas
no sé lo que es el amor
sino es un martirio.
Llevo una maldita cruz
en mis cansados hombros,
mis ojos están pesados
y mi corazón deja de latir,
ando con la mirada vaga,
perdido entre pensamientos,
ya nada me parece bueno,
todo es trágico….
Me duele el alma,
se me pierden las palabras,
navego sin rumbo
y vivo en un circulo.
Hoy caigo, agonizo,
me muero y me arde la mirada
que se vuelve esquizofrénica
a cada rayo oscuro.
de maquiavélica posición alquimista
en la que muero sin morir…
Me duele el pecho
entre carne y carne,
que carcome mi vida
tan putrefactamente podrida
que no soporto ni yo mismo
su olor hediondo
so pena de hundirme
en un fango absurdo
a lo que son mis sentires,
porque me parte un rayo el alma
y se convierte en ceniza
esta vida que ya no es vida,
solo la tonta imitación
de lo que es un ser humano
carcomido por la llaga
infame del dolor.
¡y puta vida lo que me dueles!
porque no sabes amor mío
lo que haces con mi vida
que a pura cal viva
me entierra en un hoyo
tan profundo en los infiernos,
que no deja descansar
las neuronas que van a mil
emborrachando y marcando
cada parte de mi ser
hasta hacerlo desfallecer
y sentir al decir adiós
que mi mundo ya no es nada sin ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario