jueves, 2 de enero de 2014
las penas del alma
El guayabo del trago
es la resaca del alma
pues la tusa producida
por malos amores
incitan a beber para olvidar
y entre más se toma
más se recuerda,
y entre menos olvidamos
más angustia y dolor nos trae.
Tantos seres en soledad eterna
cualquier chispa sentimental
incinera la vida
y esa llamarada carcome
el poco corazón que late
al ritmo acompasado del dolor
tristeza, llanto, amargura...
Guayabo por soledad
dolor inaguantable,
sed de amar
ansiedad de estar con alguien
que calcina, sofoca, quema
nos arrastra por estepas
lejos del calor humano
más cerca al infierno.
Oh, alma putrefacta
que nunca morirás
prisionera en este cuerpo
¿Cuándo será el día
que de mi saldarás?
No sé si el calvario
pasada la muerte seguirá
solo que la pasión flagelante
es causa de dolor extremo;
¡soledad al límite!
Descarga en latigazos
su fuerza en mi.
Déjame, oh amargura insensible
disfrutar algo de cariño,
un abrazo tierno,
un beso sincero,
llegándome la paz
y la felicidad que espero.
Una flor brota
a través del sendero
árido y lastimero
que en llaga se extiende por mi cuerpo
heridas profundas en espíritu
nunca cicatrizarán, siempre sangrarán
disecándome,
convirtiéndome en momia viviente.
Nada siento,
no sea otra cosa más que cansancio
la fatiga se va apoderando
lentamente de mi ser,
ya anhelo es morir...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario